Con el final del verano, llegamos a septiembre y estrenamos un nuevo periodo del Maratón de Madrid de la ASR, y aún siendo este un mes de «comienzos de curso», los pacientes y los practicantes fuimos pasando el día sin prisas, pero sin pausas (bueno, una cómoda al mediodía que nos permitió reposar la comida un poco).
En la mañana empezamos con una bonita y relajante meditación a la que se unieron las personas que estaban esperando para recibir una sesión y que en su mayoría vienen a primerísima hora con la idea de no perderse ese momento, tan a primerísima hora que alguno de ellos llega mucho antes de que estemos nosotros allí.
Como siempre,
una día especial e intenso de Reiki, una experiencia irrepetible.





